"Suéltame ya Edward!"
"Quiero irme ya, no puedes retenerme contra mi voluntad!"
"No te he hecho nada!"
"Si no lo haces comenzaré a gritar por ayuda!"
"Edward...mmmhhh...no... suéltame..."
El intento de resistencia por parte de Emily se diluye por completo cuando Edward toma con su mano la mejilla de la niña para besarla tanto quiere.
Con una ternura inaudita, la gran y cálida mano de Edward acaricia la nuca y el cuello de Emily.
Emily no quiere cerrar los ojos.
La niña se niega a entregarse por