Audrey se sentía presionada y halagada a partes iguales por Salvador. El en verdad sin ser el padre de su niña, había estado en cada momento por mínimo que fuera.
-¿De verdad quieres darle tu apellido?- Preguntó con dudas. Esa decisión no era una de la que pudiese retractarse fácilmente
-No mentiría con algo así. Estuve en todo momento, cuando te enteraste yo estaba a tu lado, en cada control médico. Si tú no deseas que le dé mi apellido lo entenderé- Ella solo lo besó y guardó silencio. Nece