Audrey buscaba no pensar en Iker ni en Alondra, mucho menos en su comportamiento en aquella fiesta.
Salvador acababa de ofrecerle un trabajo y eso la haría olvidar lo que sentía por Iker, al menos por un momento.
Al día siguiente, ella se despertó positiva. Ese tenía que ser un buen día y sus padres notaron un gran cambio en ella.
-¿Cómo estás hija? Al parecer estás muy feliz hoy- Tamara, la madre de Audrey le preguntó a su hija los motivos de tan repentina felicidad
-Bien mamá, hoy comienzo