Afrodita estaba esperando que Audrey se calmara. Realmente no le gustaba la actitud que ella había tomado frente a la situación que estaba viviendo. ¿Por qué debía ser tan pesimista? y además por alguien que jamás la había valorado lo suficiente.
Cuando menos lo esperaba, una muy enérgica Audrey llamó a su mejor amiga para contarle que se sentía feliz, al menos en un ámbito de su vida.
-¡Amiga! Tengo excelentes noticias para darte- La felicidad en su voz era más que notoria y eso la hizo senti