Afrodita había subido al vehículo de Salvador y había golpeado la puerta demasiado fuerte al cerrarla. Él no dijo nada porque notó que respiraba agitada y que sus pálidas mejillas estaban tan rojas como su cabello. Ella estaba enojada o molesta por algo.
-Perdóname casi vuelvo a la puerta giratoria- Dijo avergonzada y también molesta por desquitarse con el automóvil lo ocurrido minutos antes
-Estoy seguro de que él auto podrá superarlo, ¿Que pasó? No quiero inmiscuirme en tus asuntos pero ést