Luego de los entrenamientos, Audrey se sentía tan exhausta física y mentalmente que no era capaz de pensar en Iker ni en nada más que no fuera en dormir en su cama por largas horas.
-Tienes que dejar de hacerme esto- Reclamó luchando por recuperar el aliento y Salvador rió al verla despeinada y sudando
-¿Exactamente que fue lo que hice?- Fingió inocencia y ella no logró ni sonreír debido al agotamiento
-Fuiste más rudo esta vez y te lo agradezco- Audrey apoyó su cabeza en el hombro de Salvad