—Señor.
—Hmm. —Brown se puso de pie, lo que hizo que Kylie también se levantara de la cama y lo siguiera.
—¿Va a despedirme? —preguntó ella cuando Brown se detuvo con la mano en el picaporte. Una leve sonrisa asomó en sus labios.
¿Qué fue eso? ¿Acaso estaba… sonriendo?
—No, no voy a despedirte —dijo, abriendo la puerta y saliendo con paso firme del consultorio.
Una enfermera los saludó con una sonrisa, pero Brown pasó de largo sin siquiera mirarla. Kylie devolvió el saludo y apuró el paso para