Mientras tanto en Harlem, un barrio de Nueva York, un hombre corría apresuradamente, era perseguido por dos hombres, al dar la vuelta a una esquina logró ocultarse tras un gran contenedor de basura, los dos hombres que lo seguían pasaron de largo.
En ese momento tomó su teléfono y marcó un número, al otro lado la voz de una mujer se escucho.
—Aló.
—¿Rina?
—Sí.
—Soy Coswell, mi madre me dio la tarjeta que le dejaste con tu número, tengo problemas, Sergio me ha localizado.
—¿En donde estás? —Preg