Al día siguiente las enfermeras le avisaron con alegría a Ángel sobre el cambio de humor que Amelia había experimentado. De inmediato él se dio cuenta de que sus palabras si surgieron efectos en Amelia, ya no le quedaba otra que darle lo que le había prometido.
Él fue a verla y la encontró con un lienzo y varios pinceles en sus manos estaba dibujando algo realmente hermoso. Al fin ella estaba recuperándose al menos en ese momento estaba haciendo lo que tanto amaba hacer. Ángel sintió un gran re