Mundo de ficçãoIniciar sessãoEra la quinta ronda de cervezas en el bar. Los ojos de Evan ya se iban poniendo adormilados.
—Necesito algo más fuerte —dijo Sam, pidiendo una ronda de whisky.
Estaba fresca como lechuga.
—Eres una chica que sabe beber —dijo Evan, arrastrando la lengua.
Cada vez que él se distraía, Sam vaciaba su vaso en la maceta que había tras ella. Por fortuna lo que crecía allí era una planta de plástico. Un crimen sin víctima. En cuanto a Evan, no podía decir que él fuer







