Bajo corriendo las escaleras, pues escuche que tocaron el timbre y el día de hoy estoy completamente sola.
Todos salieron a pasearse con los niños y no tenia caso que el servicio trabajara hoy ya que nadie estará en casa.
Abro la puerta con cuidado de no golpearme ─Hola, justo a tiempo.
─Por un momento creí que no saldrías y me quedaría plantado ─aquí esta Alek, el rubio que forma parte de la mafia rusa, si, ese que me podría matar y tirar mi cuerpo como si fuera una simple basura.
─Por un mome