Al llegar a la sede principal de Adkins Industries, lo primero que hago es ir al salón de reuniones y encuentro a todos encerrados y con caras largas debido a ello. Todos me reclaman por el hecho de haberlos dejados encerrados y sin poder salir, luego siguen con los reproches por lo que cada uno supone que sucedió anoche o porque quieren saber si lo que dicen las noticias es cierto, y, finalmente, están los que preguntan sin rodeo alguno si pienso renunciar para poder seguir con mi vida de mier