Capítulo 40; Perder a Drew.
—¡¿MATRIMONIO?!— aquello fue un comentario único por todos los presentes, el asombro brillaba en la pregunta.
—Matrimonio— reafirmó— propuso una unión entre ambos pueblos.
—Eso es ridículo— Isabdiella respondió de inmediato.
—Obviamente es ridículo ¿Qué podrían ofrecernos?— se burló Zahiry— Ese viejo bueno para nada ya tiene esposas, y el pretender obtener una Norusakistana de nuestro pueblo. . .
—Una de la casa Real, de Palacio— los rostros de las mujeres fueron de terror, la de Drew, de ira