Por Ivana
Willy llegó en 40 minutos, vino con Fernando.
Cuando llegaron, me saludó con un beso fogoso en la boca y fue a ver a Catalina.
-No la despiertes, que recién se durmió.
Le pido, porque la suele alzar aunque esté dormida y el resultado, la mayoría de las veces es que Catalina termina despertándose.
-Quiero ver a mi sobrina.
Dice Fernando.
-No la despierten, el sábado queremos hacer una reunión para informar algo y ahí te dejo alzarla... 5 minutos.
Le cuento a Fernando.
Nos reímos.
-¿Es