Por Willy
Cuando sale del baño, me encuentra de rodillas con la alianza en mis manos.
Me miró, dándose cuenta que ésta vez hablo en serio, no se lo digo porque estoy celoso o para marcar, como un perro, mi territorio.
Se lo digo, con un anillo como testigo, sin arrebatos y en la intimidad de su habitación.
-Realmente quiero compartir mi vida entera con vos ¿Te querés casar conmigo?
-Tengo miedo, pero lo deseo con mi alma, sí, quiero casarme con vos.
La abracé, la besé como un loco, le puse el a