Capítulo 8. En todos los sentidos
AZUL
Me quedo parada en la calle, viendo como el auto de David desaparece en la distancia.
Las últimas dos semanas que pasaron no hice otra cosa que pensar en él. La belleza de su físico es innegable, pero más allá de eso; me muero por saber la razón de que la Diosa Luna lo eligiera como mi compañero. Lo busqué por eso.
Quiero conocerlo en todos los sentidos. Si no funciona, entonces lo rechazaré y seguiré con mi vida.
Estoy por cruzar el portón para entrar a la casa de mi amiga cuando veo que