Solo entonces Leticia recordó por qué Carolina había dicho que venía a Inversiones Luz.
¿Para fastidiar a Mónica?
—Está bien, puedes ir conmigo —dijo Leticia, mirándola— Pero... si quieres insultar o golpear a alguien, hazlo a espaldas de los demás, al menos que yo no lo vea.
De lo contrario, no tendría argumentos para enfrentarse a Clara.
Los ojos de Carolina se iluminaron y esbozó una sonrisa maliciosa.
—¡No te preocupes, jefa!
—Bien, confío en ti —Leticia asintió con mucha seriedad.
***
La ir