Adrián asintió.
—Sí. En el extranjero solíamos pasar mucho tiempo juntos.
Valeria también asintió.
—Fue mi error dejar que asuntos personales afectaran la empresa. Mis disculpas, Señor Reyes.
Adrián sonrió.
—No se preocupe, todos tenemos nuestros problemas. Sin embargo... —Miró a Mónica— Dafne envió un comunicado. Me enteré de que sueles cotillear sobre tu jefa con las compañeras. Eso en Inversiones Luz no está...
¡Toc, toc!
La voz de Adrián fue interrumpida. Se detuvo.
—Adelante.
Entró su secre