Cap. 66
destinado al jeque
haila
Después del delicioso desayuno familiar, incluso pensé en pasar todo el día en mi habitación, ya que sigo tratando de no pensar en cada situación por la que he pasado, pero es inútil tratar de engañarme, porque lamentablemente sé que Amo a Hamad y nunca olvidaré a ese maldito árabe, pero necesito ser fuerte y no trataré de deshacer la mentira de Demetrius, porque Hamad no vale la pena, y no merece mi amor y menos mi bebé. merece tener una madre deprimida, así qu