Cap. sesenta y cinco
destinado al jeque
haila
La noche pasó volando, durmiendo en un sofá y Demetrius en otro, pero de repente, me desperté con el timbre de mi teléfono, porque al principio no sé dónde estoy, ya que olvidé que había dormido en la casa de la diversión con Demetrius, y por eso me tomó un tiempo encontrar mi celular, pero luego lo levanto y lo contesto, porque es mi mamá Katrina, quien toda eufórica me da la buena noticia que Lorena está en casa con mi sobrina, mi madre dice enton