-Lo que hay que hacer por echar un polvo - masculló con rabia. - He perdido toda la dignidad.
-Por tu bien espero que no acepte acostarse contigo en unos días - musitó James apretando más su cintura cuando veía que se le resbalaba, - sino dejarás el pabellón bajo. Mañana te vas a mover lo mismo que un play móvil.
-De verdad, mátame - pidió Shane. - Si eres mi amigo, hazlo sin rechistar, acaba con mi dolor. Lo haría yo pero ni fuerzas tengo para lanzarme por las escaleras.
Shane no