-Permítame mostrar mi más absoluta sorpresa al verla por aquí - se acercó Hercules, como siempre en la entrada del Coderex. - ¿Y Sharon Lopez? Me resulta aún más asombroso verla aquí sin su amiga.
-Otro día vendrá - murmuró cediéndole su blazer para que la colgase en el guardarropa - Whisky, por favor.
-Ya has oído, Marco - ordenó Hercules a un chico que en la zona oscura de la barra colocaba los vasos haciendo una inestable montaña. - ¿Desea participar en la apuesta semanal?
Se que