-Vayan a ver a mamá, sacos de pulgas - bufó la abogada soltando las correas y lanzando un suspiro de alivio al ni sentir más la presión. - Joder, seguro que ni Hércules tenía tanta fuerza.
Nore ignoró el insulto a sus perros, sobre todo porque ya estaba segura de que Sharon les había cogido cariño. La CEO de Trivio dejó todos los papeles que tenía sujetos sobre la mesa, arrodillándose en el suelo para recibir a sus perros totalmente contenta con la pequeña sorpresa. De todos los años que ll