-No despiertes lo que no sabes controlar, doña perfecta - advirtió viéndola apoyada en su escritorio sin quitarle tampoco la mirada de encima.
-Tengo curiosidad de cuántas habrán pasado por aquí - comentó ignorando su advertencia.
-Muchas - respondió sin filtro. - ¿Puedes ser la mejor? - retó.
Le encantaba ese brillo peligroso en la mirada de Nore, mirándola desafiante y con hambre al igual que Sharon. Siguió desde su posición las manos de Nore desabrochándose lentamente la camiseta