Veo que pasamos la entrada que lleva a mi casa, entonces ¿a dónde se supone que vamos?
- pasaste mi casa- digo con simpleza observando sus facciones, el me observa y vuelve su vista al camino, sin decir absolutamente nada.
- vamos a otro lugar- dice y elevando la comisura de sus labios sin siquiera mirarme.
Sonrío fingiendo tranquilidad y observo la ventana, siento como todo mi cuerpo se torna frío de pies a cabeza y éste se apodera de mi.
Pasamos la entrada de su casa y lo observo expectante,