Mundo de ficçãoIniciar sessãoNeri escucho las palabras de Hades, mientras Zafiro llegaba a su lado.
— Está segura, está en la camioneta.
— ¿Dónde la déjate? ¿Cómo se te ocurre dejarla sola? — Neri vio como el lateral izquierdo de Tiago sangraba, el lobo no había asegurado bien el chaleco antibalas, tenía ganas de golpearlo.
— Ella me pidió venir por ti, es mi hermana, no pude decir que no.







