Mundo ficciónIniciar sesiónLucero no perdió tiempo y luego de hablar con Mateo regreso a su mansión, Eros aún estaba en la oficina, necesitaba tranquilizarse, no podía creer que su esposo le ocultara cosas, no quería discutir con él, no ahora que por fin parecía que todo iba de maravilla, habían comenzado con los trámites para postularse para adoptar a un niño, o niña, claro que desde el anonimato, ya la prensa había filtr







