6. No, no me iré.
Josefina no paraba de comer y de reír frente a él, le gustaba mucho escucharlo, hablar, y también observarlo, sobre todo en el momento en que Ricardo se reía.
— Pero esto quedará entre nosotros, mi madre no puede saber que no he ido a la escuela.¿Entonces se irá de nuevo?
Definitivamente, Ricardo no se iría, no ahora que había más motivos para quedarse, que para irse.
— No, no me iré, no quiero hacerlo y menos ahora que he conocido a una ninfa tan bonita.
Roja, así es como debería de lucir el r