Hay ocasiones en que es posible ver el fuego abrasador de un alma, mucho se habla sobre ello, que los ojos son el espejo que refleja todo cuanto somos y sentimos en nuestro interior, y, en aquella muy particular situación, Isabella estaba mirando aquel fulgor ardiente y cargado de pasión que en los hermosos ojos de tormenta de Joseph Harrington se estaba reflejando.
Se sentía perdida, como hechizada, y no quería estar en ningún otro sitio en esos momentos. Su corazón estaba latiendo de prisa, l