Sus ojos se cristalizaron al verme, creo que estaba a punto de llorar, corrió hacia mí pero mi impulso fue correr para alejarme de él. —¡Zoe! Zoe espera—gritaba Chad, sin embargo no me detuve, corrí más rápido, sentía que estaba en un maratón y el premio era llegar a casa para estar a salvo «Que era lo que necesitaba en este momento» Mi corazón estaba agitado junto con mí respiración, mis piernas ya temblaban y todo mi cuerpo sudaba y aún me pregunto ¿Que hice para merecer esto?
Minutos pasaro