Mundo ficciónIniciar sesiónEl sabor de su beso era dulce, pero lo dulce era realmente opacado por lo adictivo, flameante e intenso que llega hacer. Sus manos no dejan de apretujar mi trasero, en reiteradas ocasiones Bajhor ha sido capaz de robarme el aliento y no sé cuantos minutos llevamos encerrados en este cuartucho.
Mis dedos quieren enredarse en las hebras de su cabello, quieren tirar de él y hacerle saber que yo también sirvo para dominar. Pero esa idea lo hecho a un lado







