Capítulo 109

Frida Kayenston.

Correr, correr, correr, era lo único que hacía en este momento, por mi parte yo no podía más, pero Aurora me alentaba y retomaba fuerzas que no tenía y continuo la andada.

Y era cierto, la condenada de Aurora sabía muy bien qué camino tomar, le hizo una jugada sucia a Abdón mientras este me llevaba arrastras. La peli oscura fue haciendo diminutos tallados al pie

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