Era un secreto a voces que con el tiempo se convirtió en una verdad innegable. Aún sin haber establecido límites en cuanto a dominios, además de existir cierta flexibilidad y diversos criterios respecto al tema, los magos gozaban de gran afinidad con los humanos, tanto así, que algunos incluso disfrutaban de vivir entre ellos ocultando sus verdaderas identidades, incluso habían formado familias, dando pasó a una nueva raza: los híbridos.
Sin embargo una vez firmado el armisticio, queda oficial