—Puedes retirarte Tamara, yo lavare los platos. —La cocinera se niega a hacerlo.
—Lo siento joven Basquin, pero ese es mi deber. —Está tímida y Ascher se molesta un poco.
—¡Lo haré yo! ¡Mis padres no están, yo mando! —Se le colma un poco la paciencia—. Retírate y descansa —trata de decir calmado y esta vez Tamara hace caso.
Ascher detestaba que lo tratarán de esa forma, él era una persona y así quería tratar a sus empleados, cómo personas, él podía hacer las cosas, pero bueno, eso es algo que t