—Porque te fuiste algo molesta, no son cosas mías, pero tuve que hacerlo, resolverlo con un beso, me contradije mucho y hablé antes de tiempo, pero valió la pena, quería probar tus labios nuevamente —admite.
—Está bien, tu maestro a parte de las reglas... ¿Te enseñó algo sobre el amor? —Él asiente—. ¿Qué te enseñó? —Lo ve intrigada.
—¿A qué se debe estás preguntas? —Ella alza sus hombros con desinterés.
—Por curiosidad. —Miente, él lo nota y suspira.
—El amor y enamorarse es una experiencia úni