—No me ofende para nada, de hecho, me gusta hablar de eso. —Le sonríe para que no se sienta incómoda—. Es mi lago favorito, aquí es donde vengo a pescar con mi abuelo. —Esboza una sonrisa con aquel recuerdo.
—¡¿En serio?! ¿por eso dices que es especial no? —Él asiente—. ¿Y dónde está? —Se emociona.
—Está Inglaterra, no lo veo desde hace tiempo, ha estado muy ocupado. —Se desanima un poco, ella le soba el hombro.
—Te entiendo, yo tampoco he visto a mis abuelos desde hace un tiempo y los extraño