~Lucy
Me agarró las caderas y me jaló de vuelta sobre su polla, con mis manos en la cama mientras empezaba a embestirme desde atrás.
Mis tetas rebotaban con cada poderoso impulso de sus caderas, sus manos rodeándome para agarrarlas, pellizcando y tirando de mis sensibles pezones.
—Joder, sí —gemí, empujando hacia atrás contra él—. Úsame. Fóllame el agujerito apretado.
Gruñó, embistiéndome con más fuerza.
—¿Te gusta eso, zorra sucia? ¿Que tu terapeuta te use?
—Sí —siseé, mi coño apretándose al