Meredith Simmons había sido mi profesora de Literatura Inglesa desde que empecé en la Academia Blackthorne hace dos años.
Era todo lo que un chico de 18 años como yo podía desear: elegante, sofisticada, con un aire de misterio que solo intensificaba su atractivo.
Su largo cabello castaño, ojos azules brillantes y labios llenos y rosados me distraían durante cada clase.
Pero era más que solo atracción física. Meredith tenía una forma de conectar con sus estudiantes, atrayéndonos hacia los textos