ACCION, SRA. ESTRELLA DEL PORNO.
La luz roja de la cámara principal parpadeaba constante y hambrienta, igual que las dos pollas que me esperaban.
Estaba de pie bajo las brillantes luces del set con nada más que un diminuto tanga negro que ya estaba empapado. Mi corazón latía con esa emoción familiar, la que llega justo antes de dejarme convertir en la puta sucia que el mundo paga por ver.
—¡Acción!
La gran mano de Jax se envolvió primero alrededor de mi garganta, atrayéndome a un beso profundo y exigente. Su lengua reclamó mi