El resplandor azul de la pantalla del portátil iluminaba el rostro de Monica, resaltando el cansancio y la determinación en sus ojos.
Era su quinta solicitud para una fiesta de orgía sexual ese día. El formulario digital indagaba en cada detalle, preguntando por su tipo de cuerpo, preferencias y una foto reciente.
Monica completó el formulario con clics ansiosos, su corazón latiendo al ritmo de cada clic, un pulso implacable de deseo impulsándola hacia adelante.
Asistir a una fiesta de orgía se