Desde el punto de vista de Nora Williams,
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Se me escapa un fuerte gemido, siento un pinchazo en el culo, seguido de otro, y es entonces cuando me doy cuenta de que me acaba de dar una palmada.
Y joder, mi coño se contrae en el aire, mis fluidos empapan mis muslos y las sábanas.
Knox me da otra palmada en el culo, y otra más, y luego vuelve a frotar la punta de su polla contra mi entrada.
“Levanta más el culo”, me ordena.
Obedezco, arqueando la espalda, y es entonces cuando vuelve a empujar ha