—No sabes lo que dices— le dijo Lucas.
—Si crees que estoy mintiendo, ¿por qué entonces le pediste a mi padre que fuera a buscar a tu madre?— Saraphina insistió más.
Lucas inspiró hondo. ¿Había escuchado su conversación?
No solo era una niña desagradable y lasciva, sino que también era una niña malcriada.
Lucas salió del coche, lo cerró de golpe y empezó a arrastrarla hacia el asiento trasero.
Lucharon un rato, ella empujó su pecho pero su fuerza empequeñecía la de ella.
Finalmente logró coloca