Bella, mi mejor amiga, me había estado hablando por teléfono llorando por su novio, así que decidí ir a verla para consolarla.
Lo que no sabía era que su hermano mayor ya había pasado por allí y ella no me había avisado.
—Cariño— así me llamó, —siéntete como en casa, vuelvo enseguida— Me dijo cuando la llamé.
Pero ya habían pasado más de tres horas y seguía sin llegar. ¿Dónde estaba?
Había estado allí una vez, en una cena de Acción de Gracias con Bella, y su hermano mayor, Bruno, no aprobaba qu