Ryder la siguió mientras ella lo guiaba fuera de la habitación que ambos compartían. Observó que estaba bajo la mirada escrutadora de los hombres de torso desnudo que entrenaban afuera.
—¿Nunca te han visto con un hombre? —Ryder aclaró la garganta, dando pasos rápidos para sincronizarse con los de ella.
—Nunca. No con hombres con los que me beso. Excepto cuando entreno.
Debería haberse sentido complacido consigo mismo, por tener a Tee solo para él, pero algo en su estómago se le anudó.
Tiana no