Me dirigí furiosa al apartamento donde vivía Harlan. Estaba a unas cuadras de la escuela.
Otro error.
A veces, hago cosas sin pensar y puede ser terrible.
—¿Qué quieres? —me preguntó en cuanto abrió la puerta.
Una suave música sonaba desde dentro y supuse que estaba teniendo sexo con una de esas chicas.
Aunque se me revolvía el estómago al pensarlo, no iba a echarme atrás.
—¿Por qué? ¡Nos grabaste en vídeo! —Me metí dentro, furiosa, mientras le mostraba la pantalla del móvil.
Arqueó una ceja y