Esta es tu mundo, Serah.
Acabas de correrte dos veces gritando el nombre del hombre al que odias.
Acabas de ver cómo tu propio reflejo se hacía pedazos mientras te follabas con los dedos hasta quedar en carne viva por él.
Entonces dime… ¿qué otro pecado está prohibido ahora?
Eso es.
Ninguno.
Tu mejor amiga.
La que está dormida en la habitación de al lado en este preciso momento.
La que duerme completamente desnuda porque “las sábanas se sienten mejor sobre la piel desnuda”.
La cuya puerta has p