Dashi
Todo había sucedido demasiado rápido, tanto que no tuvimos tiempo para reaccionar. En pocos minutos habíamos sido arrastrados por los pasillos del castillo. Mi cuervo había salido volando y yo tenía fe de que llegara a donde el caballero, ¿habría forma de explicarle que algo andaba mal? Nos tenían las muñecas amarradas detrás de la espalda, a mí me habían empujado, pero al señor Rise lo habían golpeado.
Nos lanzaron de una especie de calabozo, oscuro, pero fue por poco tiempo. Los soldad