Dashi
—Princesa... ¿se siente bien?— le pregunto. Sabía que esto iba a ser bastante difícil, pero yo me había sentido un poco mejor cuando la veía animada por el tema de la boda. Y, sin embargo, hacía ya un par de días que Naiara era simplemente miserable.
Cuando entraba a sus habitaciones veía como ella rápidamente, se secaba los ojos y colocaba su mejor cara. Pero era evidente que ella no estaba bien. No solo era la boda, por supuesto que había otras razones.
El caballero Layne se quedaba