— Es una leyenda terrible — Freire observaba el reloj, era muy tarde.
— No seas necio — el anciano le regañó —. El pueblo estuvo a punto de desaparecer en aquel momento. Casi todo el mundo acabó sucumbiendo a los peces negros.
— Pero los peces ya existían cuando murió la mujer — esa historia no explicaba nada.
— ¡Exacto! — Se alzó — Es algo que ocurrió, una de las historias que más se ha compartido, nuestra leyenda más antigua, pero no es su verdadero origen.
— ¿Y cómo llegaron aquí? — la pregu