James se despertó a la mañana siguiente con una sensación de serenidad y satisfacción que no había experimentado en mucho tiempo. A su lado, Sean dormía profundamente, desnudo y con una expresión de paz que hacía que James se sintiera increíblemente afortunado. Se apoyó en un brazo para observar mejor la perfecta imagen que tenía ante sí, deleitándose en cada detalle del rostro y cuerpo de Sean. No pudo resistir la tentación de acariciar suavemente su espalda, disfrutando de la suavidad de su p